Actuar por la justicia: La historia de M.L.

Fotografía © de Bernard Kleina

19 de septiembre de 2018

La discriminación en materia de vivienda puede tener un impacto duradero. Puede afectar a casi todos los aspectos de la vida de una persona, desde el lugar al que va a la escuela hasta el trabajo que acepta o su estado de salud. M.L. ha sido testigo de ello en su propia familia. Y es por ello que M.L. trabaja como probadora en el Centro de Justicia para la Vivienda Justa (FHJC, por sus siglas en inglés). Actuar por la justicia programa.

M.L. empezó a trabajar como probadora hace unos ocho años, cuando buscaba trabajo adicional. "Acudí al Actors Fund para intentar encontrar empleo", explica. "Y hablé con Kathy Schrier, que en aquel momento era la coordinadora de dinamización del Actors Work Program, y me recomendó este trabajo por mi experiencia". Además de su carrera como actriz, M.L. también ha trabajado durante unos 20 años en el campo del trabajo social. Su experiencia tanto en la actuación como en el trabajo social hizo que M.L. encajara perfectamente en el programa de pruebas de la FHJC.

Desde entonces, M.L. ha trabajado como probadora de forma intermitente, en función de su calendario de actuaciones. Cuando empezó a hacer pruebas, a M.L. le pareció una experiencia bastante aterradora. "Al principio me daba miedo porque no quería hacer nada que llamara la atención", explica. Como probadora afroamericana, M.L. ha sido desplegada con frecuencia en pruebas como posible inquilina en barrios en los que nunca antes había estado. Pero cuantas más pruebas hacía, más cómoda se sentía en su papel.

Sin embargo, la razón por la que M.L sigue sirviendo como probadora es su propia experiencia e historia con el tema de la discriminación en la vivienda y la segregación racial residencial. Los abuelos de M.L emigraron del sur al norte de Estados Unidos en plena época de Jim Crow. De hecho, sus dos abuelos sufrieron una discriminación extrema cuando vivían en el Sur, a pesar de su servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial. Y aunque sus abuelos se libraron de las leyes discriminatorias del Sur, en el Norte seguían sufriendo discriminación y segregación en la vivienda a causa de su raza. Lo mismo les ocurrió a los padres de M.L., a quienes en la década de 1970 se les dijo descaradamente que no se les quería en determinados barrios por su raza.

"Por eso hago esto", explica M.L.. "Creo que es realmente importante que todo el mundo tenga la oportunidad de vivir donde quiera vivir y no ser discriminado: prosperar y no ser desanimado o tratado de forma diferente por el color de su piel, su género, su orientación sexual, sus antecedentes religiosos o cualquier otra cosa. Eso no debería ocurrir en este país. Y mientras pueda, quiero seguir luchando por una vivienda justa".

 

Esta historia forma parte de una serie titulada Historias de Acting for Justice, que pone de relieve las experiencias de los examinadores que integran el programa de pruebas de Acting for Justice del FHJC. Los evaluadores se hacen pasar por solicitantes de vivienda ordinarios para determinar si los proveedores de vivienda y otros cumplen las leyes de vivienda justa. Si está interesado en apoyar el programa Acting for Justice, considere la posibilidad de hacer una donación al FHJC en fairhousingjustice.org/give.